¿De verdad es Stoner el nuevo Doohan?
A ver... ¿cómo lo digo sin que se me enfade nadie? A mí me gusta mucho que Ducati haya ganado el Mundial de MotoGP. La Desmosedici ha sido incuestionablemente la mejor moto, es bueno para la industria europea, hace justicia a la tradición deportiva de la marca italiana y -sobre todo- garantiza un Mundial 2008 de infarto, porque la respuesta de Honda y Yamaha para recuperar su cetro será apabullante. Pero debo confesar también que Stoner es un piloto que no me da ni frío ni calor, aún reconociendo sin ningún tipo de reparo que es un crack. Y, además, doy fe igualmente que es humilde y buen tipo donde los haya. Y que, de verdad, no encontrarás a nadie en el paddock que hable mal de Casey o su familia.
Pero no se trata ahora de hablar de su bonhomía, sino de su carisma. Y a mí, ya lo he dicho, el australiano no me hace vibrar encima de la moto. (Lo cual tampoco es implícitamente malo ni bueno sino meramente una cuestión de gustos...). Yo prefiero a otro tipo de piloto; además, después de haber soportado un año a Nicky Hayden -probablemente el Campeón del Mundo más mediocre, anodino y plano que ha tenido la categoría máxima en muchos años- tengo ya ganas de un poco de arrebato y genialidad.
Me da igual si la pone Rossi o Pedrosa o Lorenzo o Hopkins... pero, por favor, que el próximo dorsal 1 tenga un poco de "picante". (Y sí, vale, ya se que Dani no es precisamente la alegría de la huerta pero encima de la moto Pedrosa es mucho Pedrosa... )
En cualquier caso, gustos al margen, muchos medios se han encargado ya de presentar a Stoner como el heredero de Mick Doohan. Y por ahí si que ya no paso... porque, vamos a ver, si como tal "heredero" entendemos que le sucede en el palmarés de australianos campeones del mundo, no tengo nada que objetar. Pero si por "heredero" quieren decir que "es" el nuevo Doohan, entonces presento mi humilde y enérgica protesta e inflamo mi archiconocido talante polemista...
Para entendernos: Casey Stoner jamás será como Doohan porque carece de su instinto asesino. Quienes trabajaban y sufrían a Mick no tenían ningún reparo en definirlo como un "psicópata" cuando se trataba de ganar carreras. Un asesino deportivo cuya mera presencia ya intimidaba. En la pista era un "killer" sin sentimientos que no dejaba crecer la hierba bajo los pies de nadie. Un depredador al que no le importaba nada excepto ganar avasallando a los rivales.
Doohan tenía una mirada fría, glacial, impenetrable. De pistolero a punto de desafiar a Clint Eastwood a vida o muerte. Y quien dice Clint Eastwood quiere decir Eddie Lawson, Wayne Rainey, Kevin Schwantz o Wayne Gardner...
Casey Stoner es un sano, feliz y recién casado muchachote australiano con un impresionante talento... e incapaz de esa mirada de odio a la humanidad que a Doohan se le ponía en cuanto se subía a su Honda ya en los entrenamientos libres del jueves.
Por eso Casey Stoner, insisto, ni es ni será jamás Mick Doohan.
Publicado por Gonzalo de Martorell, el 09/10/2007 a las 19:15
Danos tu opinión
