¡¡¡Rafael Amargo a MotoGP!!!
Prometo que me senté delante del televisor con el mejor ánimo y predispuesto a que me sorprendieran agradablemente.
Fue un error.
Acabo de ver el debut del nuevo equipo de comentaristas de Televisión Española en el Mundial y estoy estupefacto. No doy crédito.
Déjenme decir de entrada que Ernest Riveras -al que no conozco personalmente- me parece un profesional solvente. Sabe hablar, tiene sentido del "tempo" televisivo y no tengo ninguna duda que cuajará. Lo que no tengo ya tan claro es si lo logrará gracias a los adláteres que le han colocado... o a pesar de ellos.
Marc Martín, cada día más encantado de conocerse... y esas dos chicas tan supermonas, tan superguays... una morena y otra rubia, como la zarzuela...
¡¡¡Que superchupi es todo!!! ¡¡¡Que moderno y que multicultural!!! Uno no sabe si van a hablar de motos o a presentar el último videoclip de Beyoncé.
Y en cuanto a Crivillé -al que de verdad admiro y aprecio- ese sí que sabe de motos. Y mucho... pero locuaz, lo que se dice locuaz... el de Seva nunca lo ha sido.
Lo de Televisión Española con el Mundial no tiene perdón de Dios. De verdad creí que después del ridículo del último Gran Premio de USA habrían hecho dolor de los pecados y propósito de enmienda. Pero ni por esas.
Casi pierden el Mundial, le ven las orejas al lobo, se gastan una fortuna en mantener los derechos... y traen al Club Disney.
Yo, lo confieso, seguiré viendo las carreras por Eurosport. Y de verdad que lo lamento.
En primer lugar porque ya que les estoy pagando las dietas y el hotel a los más enrollados de los 40 Principales, al menos sacarle provecho. Y, sobre todo, porque ni soy un snob ni mi inglés es tan fluido como para preferirlo al castellano... pero es que no estoy por la labor de ver lo que me dicen dos chicas preocupadas por salir siempre monísimas en pantalla pero ajenas a todo lo que ocurre a su alrededor. Podrían estar en un estreno cinematográfico o en un desfile de modas. Sería lo mismo.
Eso sí, me pregunto si cualquier otra televisión -pública o privada- tendría la osadía de colocar como comentaristas de los partidos de Liga o de la Champions a perfiles semejantes. Cuando se trata de fútbol no caben modernidades, que con la religión oficial no se juega...
Siempre he creído firmemente que quien se pone delante de una cámara o de un micro a comentar un evento, debe saber de ese evento más que quién le escucha. Se supone que por eso lo ponen precisamente ahí. Cuando el espectador sabe más que el comentarista es que algo falla.
Claro que, una vez más, la culpa no es de ellos. Las chicas hacen lo que pueden. Con un poco de suerte, gracias al Mundial, alguien se fijará en ellas y pronto podrán presentar magacines de moda. El verdadero responsable es de quién decide convertir la retransmisión del Campeonato del Mundo desde la televisión pública de la segunda potencia mundial de la especialidad en un show de adolescentes. Ya puestos a ser originales e innovadores, se me ocurre que podrían fichar a Rafael Amargo.
Algo podría hacer con Belén Esteban bailoteando patéticamente por el paddock...
Publicado por Gonzalo de Martorell, el 26/02/2007 a las 13:34
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