Pasaba por aquí....
Curiosamente, DailyMotos renueva contenido y continente justo cuando MotoViva cumple tres años. Es una coincidencia afortunada, sin duda, pero que viene de perlas para que nos felicitemos ambos por el camino recorrido. Un camino que, desde hace 36 meses, transcurre en paralelo con un denominador común: ¡¡¡nos gustan las motos!!!
Vale, de acuerdo, ¡basta de flores!, vamos a lo que vamos...
Por la teología de la liberación...
No soy creyente pero siempre he respetado a aquellos católicos que viven su fe con coherencia y compromiso. Supongo que, por eso, siento una cierta simpatía por la denominada teología de la liberación. No comparto muchos de sus postulados pero admiro su militancia en un mundo en el que mucha gente ya sólo se sacrifica por conseguir la última videoconsola. La curia, es cosa sabida, abomina de esta corriente. No me extraña; opinar desde el confort de las cuatro comidas calientes de una parroquia burguesa de gran capital es mucho más fácil, desde luego, que hacerlo desde las difíciles circunstancias en las que muchos sacerdotes adscritos a esta corriente ejercen su ministerio. La religión, guste o no, tiene una faceta política imposible de obviar tanto si se trata de postulados cercanos al socialismo como más conservadores. Muy bien... perfecto... pero ¿qué narices tiene que ver esto con una revista de motos de campo?
Pues está claro: si el Vaticano puede opinar sobre el Dakar, digo yo que un servidor podrá opinar sobre cuestiones del clero. Recordémoslo: el Vaticano ha arremetido contra el rally africano y ha dicho literalmente que "tiene poco de sana competición y es, en realidad, una cruenta carrera de la irresponsabilidad que ignora toda la realidad atravesada y lanza por el desierto, a velocidades de locura, automóviles, motocicletas y camiones, cuyos restos son abandonados creando herrumbrosos monumentos a la irresponsabilidad".
La curia a las órdenes de Benedicto XVI tiene perfecto derecho a hablar del Dakar. También podría hacerlo de fútbol -por cierto, el equipo del Vaticano quiere jugar la liga italiana. Digo yo que el balompié debe ser un espectáculo más edificante que el Dakar..., de Fórmula 1 -sin duda una "sana competición" a tenor de la recepción que Benedicto XVI concedió hace unos meses a Ferrari- o de ciclismo -otro deporte libre de toda mácula y en el que el Vaticano estuvo presente patrocinando al equipo "Amore e Vita"-. Desde el Vaticano tienen también perfecto derecho a hablar de "responsabilidad" y "violencia". Por supuesto siempre desde la templanza de las soflamas incendiarias que se lanzan desde determinadas emisoras de adscripción católica. Y de lo terrible que resulta exportar modelos occidentales a países del tercer mundo... salvo si se trata de amable proselitismo misionero.
Yo, por mi parte, ni siquiera voy a molestarme en defender al Dakar ante la curia vaticana. Me parece surrealista. Algo así como defender ante la FIM la virginidad de María o los siete dones del Espíritu Santo...
Tampoco voy a pedirle a los señores de la jerarquía católica que se informen mejor sobre las iniciativas humanitarias que rodean al rally. No estaría mal tratándose de caridad, una de las tres virtudes teologales. Será por eso, por ser "teologal", que todo el mundo sabe que está reservada en exclusiva a los creyentes.
Eso sí, hay que reconocerle una cosa al autor de tamaña crítica: si se trata de "ignorar la realidad", el Vaticano sabe de eso un montón.
Publicado por Gonzalo de Martorell, el 15/02/2007 a las 08:39
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